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ECONOMÍA |
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La economía cubana transitó, en el lapso comprendido entre 1960 y 1990, por un proceso de desarrollo acelerado con un crecimiento del Producto Interno Bruto a un ritmo del 3,1% por año. La producción agrícola experimentó una dinámica del 2,9 % mientras que la población lo hacía al 1,2 %, elevándose, en magnitud importante, la producción nacional de alimentos por habitante. La industrialización se desempeño a un ritmo de crecimiento del l,4 % anual durante esos 30 años.
A partir de 1990 se vió sensiblemente afectada la economía cubana por diversos factores internos y externos, principalmente la desaparición del campo socialista europeo. Cuba estaba ligada a los países ex-socialistas europeos por condiciones de intercambio comercial muy favorables, así como por fuertes influjos financieros provenientes en su mayoría de la ex-Unión Soviética. De 1989 a 1993, el Producto Nacional Bruto sufrió una caída del 35%. En 1994 se logró detener la tendencia declinante en el nivel global de la producción, a cuenta principalmente, del crecimiento de un 7,6% en el valor agregado del conjunto de las manufacturas, de un 4,4% en la generación de electricidad y de un 5,5% en el valor agregado del turismo, lo cual dio como resultado un ligero crecimiento del 0,7% en el PIB de 1994, en relación con 1993.
Se inició un proceso de reorganización y redimensionamiento de la economía cubana, con la gradual y organizada adecuación de las capacidades productivas existentes a los recursos disponibles. Sin embargo, todavía existen factores limitantes en cuanto a financiación, gestión empresarial, y bajas eficiencias productivas.
Desde entonces, ha continuado la tendencia de la recuperación de la economía cubana, con crecimientos anuales sucesivos, destacándose sectores que mantuvieron un ascenso durante 1994 e incorporándose otros nuevos, como la actividad pesquera, la producción de níquel más cobalto, el tabaco, las construcciones, algunas de las ramas de la producción agropecuaria, el transporte, el almacenamiento y las comunicaciones.
La producción azucarera ha continuado deprimida si se la compara con las cifras anteriores a 1990, pero más recientemente ha iniciado un proceso de recuperación que, lamentablemente, ha coincido con bajos precios mundiales.
El turismo ha pasado a ser el sector más dinámico de la economía cubana y su principal fuente de ingresos en divisas. El Gobierno nacional sigue una estrategia de aumentar el porciento de productos y servicios domésticos en apoyo a la actividad turística, y en esa dirección se han alcanzado algunos éxitos. |
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